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ArteBA 2012 y la autorreferencia
Una mirada crítica sobre la reciente edición 21 de ArteBa 2012 que indaga en la reflexión que  los artistas participantes realizaron a través de sus obras sobre el arte contemporáneo. (Pabellones verde y azul de La Rural del 18 al 22 de mayo.)



Uno de los posibles modos de definir al arte contemporáneo es describirlo como autorreferencial, es decir aquél que se toma a sí mismo como objeto de estudio y análisis. Por lo tanto la obra que se produce habla del arte.
 
En la reciente edición de ArteBA, si bien habría mucho para contar de sus aspectos formales, estéticos, interactivos, comerciales, y hasta cholulos, la mirada que se pretende rescatar en este espacio es justamente la de descubrir lo que algunas obras dijeron del arte mismo. Seguramente no fueron las nombradas por la prensa, pero nos revelan algo más acerca de la autorreflexión de algunos artistas que presentaron sus obras en esta importante muestra.
 
En la galería Mite del Barrio Joven, una de las propuestas era directamente lineal en este sentido. Se trata de la obra de Guillermo Faivovich que presentó una composición de tapas enmarcadas de la colección de revistas Pintores argentinos del siglo XX, de Centro Editor de América Latina, ubicadas uniformemente y equidistantes en hileras horizontales y verticales. Una disposición que remite varios sentidos como lugar de las memorias y honores: pared central de un hogar, sitio de colecciones, de trofeos, y por qué no, lápidas.
 
Más sutil, el artista brasileño Fabiano Gomper colocó sobre una repisa una serie de portarretratos de marco antiguo con un vidrio de tipo esmerilado en el cual los reflejos de la luz hacían virar la tonalidad desde el gris oscuro al negro. No se podía decir que estaban vacíos, porque el juego de color del vidrio presentaba una superficie plena, pero su contenido era la ausencia de imagen. La obra es el recuerdo, nuevamente lugar de las memorias pero esta vez de… ¿nada para recordar?
 
La artista argentina Alicia Herrero problematizó acerca del arte y la cultura del capitalismo. En el espacio de la Mirta Demare Gallery presentó una pieza del proyecto Auctions Market and Money, en el cual analiza el circuito comercial del arte. La obra Action-instruments Box  consiste en una caja que contiene diez piezas gráficas y documentos que miden la obra según el valor financiero de la misma. A través de una regla de proporción, una imagen de la obra original se estira según lo que se ha pagado por ella respecto de su valor inicial de subasta. La reproducción de la lata de Campbell de Andy Warhol por ejemplo, quedó estirada por lo menos al tamaño de una lata de dulce de batata. Su propuesta con esta caja es mostrar que cada uno puede obtener las evidencias necesarias y reunir argumentos para un “juicio crítico y legal a las reglas actuales del mercado del arte.” La artista trabaja fuertemente sobre este concepto a partir de los 90. En otra obra armó un collage con imágenes de piezas que se han comercializado en las principales casas internacionales de subastas de arte, pero que en realidad pertenecen a esa gran cantidad de objetos que fueron robados al patrimonio de la cultura de un pueblo como sucedió con Grecia y otros.
 
 
El premio más esperado
 
 
El Premio ArteBA Petrobras de Artes Visuales se propone dentro de la comunidad artística argentina como un reconocimiento a la experimentación. Así lo describe su curadora Victoria Noorthoorn. De hecho es una plataforma importante para el despegue de los artistas locales. Este año tuvo la singularidad de que un requisito fue que las propuestas debían ser colectivas, es decir que tenían que intervenir al menos tres artistas que no hubieran trabajado juntos antes. Las obras constituyeron un desafío creativo y de realización para los artistas. Se puede pensar entonces que más que a un individuo, expresaron a una colectividad.
 
La obra ganadora de la novena edición también hizo un guiño a la autorreferencia. Silvina Aguirre, Laura Bilbao, Roberto Conlazo y Lux Lindner en Splatter Morfogenético / Arlt Maschine propusieron un “Cabildo Abierto del Conocimiento Diferencial, la generación de nuevos saberes dentro de la sociedad a través de la interacción persona-persona y persona-objeto” según lo expresaron en su manifiesto. Se puede reconocer en la formulación del título un juego de palabras y sentidos vinculados a los objetos e imágenes que eligieron para colocar dentro del espacio. En principio revisar y repensar el arte como lugar de reflexión participativa, como un cabildo abierto es ya una postura política; y citar a Roberto Arlt en el título, también. Esta relación se hace inevitable, ya que este escritor considerado entre los padres de la literatura argentina contemporánea y definido por Beatriz Sarlo como un autor que “creó una narrativa singular hecha de violencia urbana, crítica social y personajes extremos” dudosamente estaría citado en el título de la obra por casualidad. Splatter significa salpicar, pero también el término se aplica a un tipo de películas del género cinematográfico de terror en los que mediante efectos se muestran agresiones y destrucciones violentas del cuerpo humano. En general no tienen una trama definida, los relatos son desordenados, y se suceden las escenas en las que la sangre salpica por doquier. Sin paragonarlos en la crueldad, sí se podría decir que los artistas de Splatter Morfogenético / Arlt Maschine quisieron mostrar las vísceras de lo que elegimos, lo que consagramos, lo que adoramos.

 

Para ver las fotos, ingrese en la sección
Galeria, arriba a la izquierda.

Las fotos correspondientes a la obra de Alicia Herrero han sido tomadas de su pagina web con su consentimiento.
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